Por ejemplo, compartir bibliografía y material con los
alumnos, para discutirlo y analizarlo por medio de las redes sociales. Esto se
puede complementar con una propuesta en el aula que retome lo que se
intercambió a través de las redes. Publicar producciones y realizar videos de
forma colaborativa.
Aprovechar
para compartir muchos recursos a los que de otra manera es difícil acceder
(películas, simulaciones, juegos). Luego, se puede pedir, a partir de estos
materiales, una producción escrita, una red conceptual, un power point, que se
puede compartir en la red social (Twitter o Facebook, por ejemplo) y retomar
posteriormente en la clase presencial. Esto también nos interpela en cuanto a
cómo evaluamos, ya que nos ofrece la oportunidad de incluir otros criterios:
participación activa en las diferentes situaciones propuestas, tanto en la web
como en el aula, pertinencia, coherencia y claridad en las diferentes
producciones escritas, participación en Twitter o Facebook, pertinencia de lo
presentado, participación en los intercambios orales comunicando con claridad y
pertinencia las ideas expresadas, respeto por la opinión ajena, entrega en el
tiempo previsto de los trabajos (también lo previsto para Twitter o Facebook),
creatividad e innovación en la presentación de sus trabajos, entre otros
posibles.

Comentarios
Publicar un comentario