· Planteamos la necesidad ineludible de incluir
las redes sociales en nuestras actividades educativas.
Las escuelas no motivan a los alumnos. Los docentes se
encuentran desanimados. ¿Hay culpas? ¿El problema es la familia? ¿Se trata de
falta de actualización? Estamos en un momento histórico en el que las
tecnologías son el centro de la escena: en el trabajo, el estudio y el
entretenimiento. Es imperioso pensar como incluirlas en las escuelas.
Se escucha con
frecuencia en sala de profesores, la preocupación por la dispersión que provoca
en los alumnos, el uso de las redes sociales. Si la escuela carece de Internet,
los estudiantes tienen de todas formas, acceso a través de sus propios
teléfonos celulares. Por otro lado, aún se ve con bastante frecuencia, la clase
magistral y el trabajo individual, los cuestionarios cerrados y las guías de
estudio.
Me pregunto si esto
ofrece a maestros y profesores la sensación de seguridad, de tener más
posibilidades de control de la clase. Pero también se observa, al escuchar los
comentarios de los colegas y al recorrer las aulas, la dificultad para motivar
a los alumnos, para sostener la tarea y lograr un trabajo intelectual que sea
satisfactorio. Hace falta un cambio. ¿Pero por dónde empezar? ¿Cuál es la “grieta” para
intentar construir algo diferente?
Los niños y los
adolescentes de esta época están híper estimulados en la actual “sociedad de la pantalla” Pero
reconozcamos que ese “afuera
de la escuela”, no contribuye demasiado con el pensamiento
sistemático y profundo que promueve una mirada reflexiva y crítica sobre el
mundo.

Comentarios
Publicar un comentario